El 24 de mayo de 2014 llegué a Bogotá con dos maletas, cincuenta dólares y una idea en mente: encontrar un empleo como comunicador corporativo.
La búsqueda ha sido más prolongada de lo
que podría imaginar, he pasado por distintos estados de ánimos, he creado y
recreado mi perfil, he pedido que revisen mi "Hoja de Vida" tantas
veces que perdí la cuenta, y todo esto, finalmente se ha sumado para regalarme
varias reflexiones e instantes llenos de retos, que lograron desarrollar
algunas competencias profesionales que les compartiré a continuación.
1.
Paciencia
Esperar a que te llamen, te citen y
esperar la ansiada respuesta puede tardar mucho, por lo que tener paciencia se
vuelve una ventaja para no enloquecer. Algo que he aprendido en éste lapso ha
sido que, la paciencia, no es sentarse a esperar que algo pase, es prepararse
para estar listos cuando algo pase.
Antes de enviar el curriculum vitae se
debe investigar a la empresa que tendrá el honor de, si lo merece, trabajar con
nosotros. Investiga también del cargo al que postulas, cuáles son las tareas
que normalmente desempeñarías y entre otras cosas, pues te ayudará a venderte
mejor como marca personal, estarás mejor preparado y sabrás qué esperar en la
entrevista.
3.
Confianza
Después de haber sido rechazado en tantos puestos de trabajo, comprendí que somos nosotros mismos quienes le damos el valor a nuestro perfil y no hay que esperar que un analista de recursos humanos o cualquier persona nos diga qué tan bueno somos. ¡Vamos! Hemos estudiado, estamos preparados, tenemos experiencia y ganas ¡Claro que somos buenos! Siempre tendremos aspectos a mejorar y temas por aprender, pero eso no resta los méritos que antes hemos conquistado.
4.
Perseverancia
Unido a la paciencia y la confianza, nos queda la constancia. Algunos lo llamarán resiliencia. Es la capacidad de mantenernos firmes en nuestros objetivos, a veces se debe cambiar de estrategia/método, pero que las metas sean las mismas y trabajemos hasta alcanzarlas.
Si, ésta es quizá la competencia más
extraña de la lista. Pero recordemos lo fácilmente manipulable que es la mente
humana, por lo que si logramos armonía y elegancia, además de prestarle
atención en los colores de nuestra ropa, podremos comunicar que somos el perfil
que buscan desde el primer momento… piensa que “sólo tenemos una oportunidad
para dar una gran primera impresión”.
Escribo esto y no puedo evitar pensar en
Antoine De Saint Exupéry:
“... Tengo poderosas razones para creer que el planeta del cual venía el principito era el asteroide B 612. Este asteroide ha sido visto sólo una vez con el telescopio en 1909, por un astrónomo turco. Éste astrónomo hizo una gran demostración de su descubrimiento en un congreso Internacional de Astronomía. Pero nadie le creyó a causa de su manera de vestir. Las personas mayores son así. Felizmente para la reputación del asteroide B 612, un dictador turco impuso a su pueblo, bajo pena de muerte, el vestido a la europea. Entonces el astrónomo volvió a dar cuenta de su descubrimiento en 1920 y como lucía un traje muy elegante, todo el mundo aceptó su demostración...”.
Así son los adultos…
Si estás desempleado, es hora de empezar a
asistir a eventos y conferencias (en Meetup.com puedes encontrar muchos
gratuitos), presentarte, compartir tarjetas y tal vez conozcas a personas con
visión de nuevos proyectos o emprendimientos a los que puedas unirte, gerentes
de marcas y empresas, o gente en la misma situación que conocen ofertas que podrán darte excelentes tips para tus entrevistas, páginas de empleos, convocatorias, etc.
Lo que voy a decir sonará horrible, pero
muchos vendedores son profesionales desempleados que empezaron a probar las
ventas porque no les quedó remedio. Saber de ventas es una competencia necesaria en
la vida de todo emprendedor, así que intentar vender productos/servicios
mientras se encuentra algo estable es una buena idea, además es una importante experiencia para cuando inicies tu negocio propio.
8.
Hábitos
saludables
El desempleo nos deja mucho tiempo libre para nosotros mismos, lo que nos permite leer esa pila de libros que tenemos esperando desde hace tiempo, practicar meditación, hacer ejercicio, cocinar para nosotros mismos (aprender recetas, preparar nuestra pasta favorita) y un interminable etcétera lleno de actividades que pueden nutrirnos y que no debemos pasar por alto.
9.
Establecimiento
de prioridades
Mientras estamos sin empleo vivimos de nuestros ahorros, de pequeños ingresos freelance (en Venezuela, de matar tigritos), del soporte familiar y etcétera. Normalmente, esto nos deja un presupuesto ajustado, por lo que es importantísimo que establezcamos prioridades en los gastos, a los lugares a donde vamos, sobre si caminar o tomar el transporte público, y una lista enorme de decisiones que deberemos establecer mientras llega el trabajo que hemos estado buscando.
Tienes tiempo libre, estás haciendo
networking, seguramente empezaste a ofrecer un producto o servicio, obtienes
toda la información de una persona con sólo googlear su nombre ¿Por qué no desarrollar
una marca personal? Encuentra un pequeño nicho de mercado y aflora tus
talentos. La gente querrá contratarte.
11.
Emprender
Ya he mencionado las ventas y los trabajos
freelance, por lo que es bueno preguntarnos ¿Qué nos apasiona? ¿En qué somos
mejores que cualquiera? ¿Qué podemos aportarle a otros? Y a partir de allí
construir (seguramente con pequeños ladrillos al principio) un emprendimiento,
que definitivamente puede ser mejor que trabajarle a alguien más. Sé que no es tan fácil
como lo pintan, pero la posibilidad siempre estará allí y te invito a mirarla.
Y bueno, éste es mi resumen de
aprendizajes de lo que meses de vida me ha dejado, tenía semanas planeando
escribirla, y aquí está. De corazón, espero sea de provecho. Recuerda que
puedes compartirla a tus contactos a través de las redes sociales, y si tienes
algo que proponer/agregar te leeré en los comentarios con full gusto.
Abrazo,
Ness.










